miércoles, 16 de diciembre de 2009

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Junto al embalse del Salor

En agosto nos acercamos mi amigo Andrés y yo a una zona bastante curiosa cerca de Cáceres capital. Más concretamente entre "Casa Zafra" y en propio embalse del Salor (creo que se llama Torrecillas) Allí pudimos ver por primera vez al rascón, un ave al parecer bastante esquiva.


Y mientras Andrés oteaba el terreno, o eso me dijo a mi, porque un aire a mi favor le delató (aunque en este caso no es ningún favor), pude observar la persecución de un grupo de ánades reales por un meloncillo. La secuencia me cogió con una sóla mano operativa para tomar fotos (recordad que la otra era necesario usarla para tapar los chivatos del favor de Andrés) aunque pude salvar una toma, borrosa, pero donde se distingue bien al depredador.


Y sobrevolándonos, esta garza real, que seguro pudo observar como el meloncillo no consiguió llevarse ningún bocado en esa ocasión. ¡Lástima que no eran gallinas! se diría a sí mismo.

pd: es broma, Andrés, prefiero contar una mentirijilla graciosa a contar la realidad de cómo terminaste cayendo al agua... aunque puede que lo cuente algún día.

3 comentarios:

Angelillo dijo...

Carlos!
Qué alegría vernos en la web! no te lo vas a creer, pero esta pasión mía por la fotografía y las aves, aunque la tenía desde pequeño, acabo saliendo el día que te vi con un trípode y una cámara a "cazar" aves. Me diste tanta envidia (junto con otros amigos que tienen esta costumbre) que soy incapaz ahora de salir a dar un paseo sin una cámara.

Bueno, tienes aquí auténticas joyas, como la de este meloncillo. Vaya maravilla.
bueno, espero no perderte el rastro...

Andrés Maestre dijo...

Algún contarás la verdad... jejeje.
Todavía recuerdo tus cacajadas. Memos mal que el carco estaba muy profundo. Por cierto el rascón se tubo que descojonar de mí...

Andrés Maestre dijo...

carco=charco

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